La jornada festiva y calurosa comenzó por la mañana en el Cerro de los Ángeles, donde muchos
vecinos acudieron para almorzar, y donde hubo un reparto gratuito de unas 4.000 raciones de
tortilla de alcachofas.
El presidente de la Congregación Nuestra Señora de los Ángeles, José Luis Sacristán, ha
dicho que la bajada de la Virgen "aglutina a personas de todas las creencias y se convierte en todo
un acontecimiento social", pues todos "quieren verla de cerca".
A las 17.30 horas salió la procesión, que recorre unos cuatro kilómetros, en la que los
vecinos dieron muestras de fervor.
También hubo ofrendas de flores de un público que no sólo procede de Getafe, sino también de
otras localidades de la zona sur, y que según dijeron le dan "gracias" a la Virgen y le piden
"salud".
A la llegada de la imagen a las puertas de la base aérea, ésta es recibida por las
autoridades civiles, eclesiásticas y militares, y el alcalde, Pedro Castro, tras depositar la vara
de mando a sus pies, la nombra "alcaldesa provisional".
Este año, a la entrada de la catedral, por la noche, habrá un espectáculo pirotécnico y una
proyección audiovisual sobre la fachada del templo.
Este acto se remonta al siglo XVII y tiene su origen en las rogativas de los labradores para
pedir agua para los campos.
La Congregación de Nuestra Señora de los Ángeles cuenta con más de 8.500 congregantes y para
poder pasear a la Virgen, como mayordomo o camarera, "tienen que esperar unos cuarenta años desde
que son apuntados".